Knowing Is Protection

FAQs

EL VIH afecta a millones de personas alrededor del mundo, a sus amigos, familiares y parejas. :

Al obtener educación acerca del tema de VIH y SIDA, podes cuidar tu salud y minimizar el impacto de vivir con el virus y aconsejar a aquellas personas que más te importan.

 

¿Qué es VIH y SIDA?

VIH es el virus de la inmunodeficiencia humana. El VIH compromete la capacidad del cuerpo para curarse de enfermedades y causa SIDA. Este es un proceso lento, las personas seropositivas pueden no tener ningún síntoma por más de una década. SIDA es el síndrome de inmunodeficiencia adquirida. Está relacionado con el VIH, pero no son lo mismo. Una persona tiene SIDA solamente en las últimas etapas del VIH, después de que el sistema inmunológico se vuelve incapaz de defenderse contra invasores como bacterias, virus y hongos, permitiendo el desarrollo de algunos tipos de cáncer.

¿Cómo se transmite el VIH?

Teniendo sexo sin protección: La infección por VIH puede suceder por contacto anal, vaginal u oral si no se utiliza un preservativo. El sexo oral sin protección no es tan riesgoso como el sexo vaginal o anal, pero aún así puede causar infección, especialmente cuando existen cortadas, encías sangrantes o aftas. Infórmate sobre el uso correcto del condón.

Compartir agujas, jeringas u otros instrumentos para drogas: Compartir cualquier equipo para compartir inyectar drogas puede causar la infección de VIH.

Embarazo, parto o lactancia: Sin tratamiento, una mujer seropositiva infectará con VIH a su bebé durante el embarazo o el parto, 25% de probabilidades. Los bebés también pueden ser infectados durante la lactancia.

Síntomas de VIH

La infección por VIH se ha propagado tan rápido en el pasado por la ausencia de síntomas durante muchos años. Cuando el VIH despierta de su estado latente (etapa asintomática), se pueden presentar los siguientes síntomas:

– Piel seca y escamosa
– Cansancio persistente
– Fiebre que aparece y desaparece
– Diarrea que perdura por más de una semana
– Sudoraciones excesivas durante la noche
– Pérdida rápida de peso
– Ganglios linfáticos inflamados en axilas, ingle o cuello.
– Puntos blancos en la lengua, boca o garganta.
– Síntomas específicos de la infección en algunas áreas del cuerpo, como: dolor de cabeza (cerebro) y tos (pulmones).

Tener estos síntomas no significa que una persona tenga VIH o SIDA. Muchas enfermedades tienen síntomas similares. La única manera de saber si eres seropositivo es haciéndote una prueba.

¿Cómo progresa el VIH?

El VIH desarrolla SIDA a distintas velocidades.
Algunos factores pueden hacer que una persona desarrolle SIDA más rápido que otras, como: un sistema inmunológico que es más vulnerable por cualidades genéticas o la utilización de drogas como la metanfetamina. Los medicamentos antirretrovirales pueden retardar la progresión de la infección de una forma dramática. En el periodo entre la infección y el diagnóstico de SIDA, las personas que viven con VIH pueden mostrarse asintomáticas o pueden experimentar algunos síntomas cuando sus sistemas inmunológicos aún no se encuentran severamente comprometidos. Una persona con VIH recibe un diagnóstico de SIDA cuando el conteo de células CD4 (células inmunológicas en un milímetro cúbico de sangre) cae por debajo de 200, o cuando la persona tiene una infección oportunista o alguna enfermedad relacionada con el VIH.

Infecciones Oportunistas
Cuando el VIH progresa, el sistema inmunológico se vuelve menos eficaz para combatir bacterias comunes y virus. Estas infecciones son conocidas como “oportunistas” pues toman ventaja de un sistema inmunológico débil.
Las personas con VIH son más vulnerables a desarrollar ciertas enfermedades, como: neumonía, infecciones por hogos y otros cánceres.

Historia de la epidemia de VIH

El mundo se percató de la existencia del SIDA a principios de la década de 1980. Muchos hombres gay de la ciudad de Nueva York y California estaban desarrollando algunos tipos extraños de neumonía y cáncer, mientras una rara enfermedad se propagaba en Uganda. Algunos médicos reportaron los síntomas de SIDA bajo diferentes nombres, incluido el de “enfermedad-gay de inmunodeficiencia” y “Slim”. Pero para 1985 se empezaron a reportar casos similares en todo el mundo.

Desde el primer día de la epidemia de SIDA, la historia del VIH ha estado cercana al estigma, el activismo y la ciencia. Los primeros en ser diagnosticados y los primeros médicos aconsejando al público, no sabían que enfermedad era o como se transmitía. Esta incertidumbre y la velocidad con la que el virus se propagaba desarrollo un “miedo a la epidemia” y la discriminación hacia aquellas personas que vivían con VIH y grupos percibidos como de “riesgo”.
Algunos individuos con SIDA fueron desalojados de sus casas, desterrados de la escuela y condenados a morir con tratamiento limitado. Muchos activistas lucharon para conseguir dinero para investigar el SIDA y terminar con la discriminación.

Ahora sabemos que el VIH existió mucho antes de identificarse como la causa del SIDA en 1984. Los análisis de sangre revelan que el virus existió desde 1940. Mientras los investigadores no saben exactamente como y cuando se desarrollo el VIH, las teorías apuntan a que la cepa VIH-1 fue transmitida a los humanos por medio de los chimpancés en algún momento del siglo 20.

En 1985 la primera prueba para detectar el VIH fue autorizada. Ese mismo año, el primer programa para compartir jeringas fue lanzado en Ámsterdam. En 1986 un medicamento (AZT) que falló para tatar cáncer fue utilizado como tratamiento para el VIH por primera vez. El tiempo de prueba del medicamento tuvo tanto éxito que los investigadores dejaron de realizar pruebas para dárselo a los individuos que lo necesitaban.

AZT era el único tratamiento para el SIDA durante buena parte de los 90s. En 1996, investigadores y médicos, empezaron a recetar una combinación de medicamentos, incluidos inhibidores de la proteasa para controlar el VIH. Estos “cocteles” eran un tratamiento innovador, que ofrecía un futuro más brillante para las personas viviendo con VIH y SIDA. Pero el descubrimiento solamente ayudó a aquellas personas que podían tener acceso al tratamiento.

Desde entonces se ha desarrollado una combinación de terapia antirretroviral. Los profesionales de VIH/SIDA han enfocado sus esfuerzos en expandir el acceso al tratamiento a toda la población. La expansión ha requerido muchos fondos para proveer medicamento e información a las personas que lo necesitan.

Los investigadores continúan desarrollando mejores tratamientos y pruebas más eficientes. Profesionales médicos, políticos y activistas trabajan para garantizar el acceso universal a preservativos, pruebas de VIH y tratamiento que salve vidas.

En el 2006, el número de muertes relacionadas con el SIDA y las nuevas infecciones de VIH cayeron dramáticamente desde que la epidemia comenzó 25 años atrás. De acuerdo al estimado más reciente, se cree que 33.3 millones de personas en el mundo viven con VIH.

Apúntate para ser parte de la nueva generación de activistas de VIH.

Mitos y Realidades del VIH

“El VIH es una sentencia de muerte”
En 1970 y 1980, las personas con VIH tuvieron tratamientos muy limitados y frecuentemente morían rápido después de haber adquirido la enfermedad. Desde entonces, han habido muchos avances médicos que han permitido que personas seropositivas vivan una vida larga y buena. Se siguen llevando a cabo investigaciones para mejorar el tratamiento.

“El VIH solo afecta a hombres gay y a usuarios de drogas inyectadas”
El VIH es un virus oportunista que no discrimina. Recién nacidos, mujeres, ancianos, adolescentes y personas de todas las razas y nacionalidades pueden tener VIH. La prevalencia del virus en distintos grupos varía (como en otras enfermedades), pero puede afectar a cualquiera. De todas las personas seropositivas a nivel mundial, poco más de la mitad, son mujeres.

“El VIH puede curarse”
Las creencia de que el VIH puede curarse o de que algunos actos sexuales pueden prevenir el contagio no tiene ningún fundamento. No existe la cura para el VIH. La terapia antirretroviral puede reducir la presencia del virus en el cuerpo, pero no eliminarla.

“El VIH puede contagiarse por contacto casual, por besos y mosquitos”
Para adquirir el virus, es necesario el contacto con la sangre, el semen, fluido vaginal o leche materna de alguna persona seropositiva. El VIH no puede propagarse por el aire o el contacto con la piel, el sudor o la saliva. Esto significa que tomarse de la mano, beber del mismo vaso y otro tipo de contacto casual no propagan el VIH. Los besos apasionados representan un riesgo mínimo y la presencia de heridas o sangre se necesitaría para que exista una transmisión. Los mosquitos no inyectan la sangre de otras personas cuando muerden, entonces no pueden transmitir el VIH.

“El VIH no puede transmitirse mientras se toma terapia antirretroviral o si se utilizan pastillas anticonceptivas.”
El sexo seguro y otras medidas para no compartir jeringas, son necesarias para evitar que el VIH se transmita. La terapia antirretroviral controla los síntomas y la progresión del VIH pero no previene la infección. Los métodos anticonceptivos como las pastillas, esponjas, diafragmas y espermaticidas son diseñados para prevenir el embarazo, no la infección. Ninguno de estos métodos te protege del VIH u otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITSs).